Quiero entrenar con un psicólogo deportivo

Las fases de una lesión ¿en cuál estás?

Un futbolista no sólo ha de ser bueno, ha de rendir al máximo en la competición y, además, ha de ser resistente a las lesiones. Existe un factor común que facilita la invulnerabilidad a las lesiones y, de producirse, facilita la recuperación: el foco de atención y los recursos psicológicos, ajenos al deporte, que tiene el jugador.

Muchas veces no se presta la atención necesaria a la prevención de las lesiones, asumiendo que se trata de infortunios, de mala suerte y de desgracias inevitables.

Cuando el jugador cae lesionado distinguimos 5 fases que atraviesa (clasificación de Elisabeth Kübler-Ross):

1. Negación: en una primera etapa el jugador niega que la lesión tenga importancia, a veces no la tiene pero suele caerse en el error de tomar como leve lo que es importante y acabar agravando una lesión hasta el nivel de Muy grave. En otros casos, sin embargo, esta fase de negación no se produce sino que se traduce en una afirmación constante de que se “tiene algo” (aquí entraríamos en los jugadores hipocondriacos que acaba limitando extremadamente el desarrollo de su carrera si no se trabaja con un psicólogo deportivo).

2. Ira: en esta siguiente fase el jugador deja de negar la importancia de la lesión y la afronta con ira, echándose la culpa a sí mismo o a los demás como válvula de escape a su impotencia. Este estado emocional no favorece en nada la recuperación, es más, aunque la lesión se haya producido ya, emociones como la ira y la depresión no hacen más que agravarla aún más pues nuestro estado emocional condiciona el funcionamiento correcto de nuestro sistema inmunitario.

3. Negociación: el jugador acaba controlando su ira y la reconduce a presionar a los técnicos y servicios médicos para hacerles dudar sobre el diagnóstico otorgado de primeras.

4. Depresión: el jugador percibe su absoluta falta de control sobre la lesión. El desánimo hace mella en el futbolista. La lesión se sigue agravando.

5. Aceptación el jugador por fin acepta la gravedad de la lesión, las consecuencias que se derivan de ella (no jugar durante un tiempo, con la pérdida que ello conlleva) e inicia la fase de recuperación. La lesión se detiene y comienza la recuperación.

En la fase de recuperación es absolutamente necesaria la implicación del jugador en el cumplimiento de las rutinas de recuperación que inicia con el servicio médico y en el mantenimiento diario de la motivación hacia la mejora continua.

Los objetivos del trabajo con el psicólogo deportivo en el período de lesión y recuperación son:

a) Minimizar la presencia de emociones negativas una vez ocurrida la lesión para facilitar su recuperación desde el momento que se produce.

b) Incorporar y tutorizar la adherencia a las rutinas de recuperación.

c) Adiestrar al jugador en el entrenamiento en imaginación con el objetivo de no perder le gesto técnico, es decir, facilitar una estimulación constante de la conexión neuromuscular. Si no se realiza este tipo de entrenamiento en imaginación es fácil que cuando el jugador vuelva a competir le cueste mucho coger el ritmo y dominar su propio cuerpo con la fluidez de antaño.

d) Fomentar la automotivación en la recuperación de la lesión, atajando las crisis o “bajones” que con frecuencia ocurren en una recuperación larga.

e) Intervenir en problemas psicológicos derivados de estar fuera de la rutina del equipo.

¿En qué fase te encuentras?  Cuéntanoslo y plantéanos tus dudas.

Envíanos tus consultas a contacto@futboldecabeza.com

José Ángel Caperán

Psicólogo Deportivo

futboldecabeza.com

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